Cumbre de Perera en Huelva que indulta “VITOREADO” de Parlade.

Triunfo de los actuantes en el cierre de las Colombinas, ante un gran encierro de Juan Pedro Domecq. Perera, tres trofeos, dos de ellos simbólicos; Roca Rey y David de Miranda, dos orejas por coleta.

Abre plaza un toro de bonitas hechuras, que embiste templado y con clase. Comienza Perera su idilio con el tiempo, que lo para en verónicas cadenciosas, toreando tan despaciosamente como nunca se le había visto al extremeño en el coso de La Merced. Siempre apretó el toro por el pitón izquierdo, embistiendo con más claridad por el derecho. Quita Perera por chicuelinas, algo enredado el quite. Sublime tercio de banderillas por parte de Javier Ambel y Fernando Herrera, con la brega exquisita de Curro Javier. El toro se viene a menos en la parte final de la faena, embistió mucho y bien a lo largo de la lidia, aunque permite al torero instrumentar una faena de buen trazo, muy despaciosa, mimando las embestidas enclasadas del juampedro. Lo mata de estocada caída, lo que deja la faena en una oreja. 

El cuarto fue un toro con nobleza, pero que se empleó poco en los primeros tercios. El puyazo prácticamente inexistente. En la muleta se desplazó con clase y profundidad en las embestidas. Una máquina de embestir en todos los tercios de la plaza, con entrega infinita. Perera lo cuajó por los dos pitones en el toreo fundamental, toreando a placer. El público solicitó de forma mayoritaria el indulto del astado, que el presidente tiene que atender. Al toro le faltó bravura, pero tuvo las virtudes requeridas en el toreo moderno.

Manso encastado fue el segundo de la tarde. Trabajosa la lidia, con querencia a chiqueros, y obligó a Juan José Domínguez a parear de dentro a fuera de las tablas en los terrenos de toriles. Comienza la faena vibrante Roca Rey, de rodillas y le instrumenta una serie por el pitón derecho, ligada y con la emoción de las encastadas embestidas del toro. El público en pie. Una serie más por el derecho que se apagó pronto. A partir de ahí, faena de cercanías con la rotundidad del peruano, que ve toro en todos los tercios. Una estocada arriba y un golpe de descabello, acaba con el toro, y le son concedidas las dos orejas generosas.

El quinto es un toro que embiste con largura y casta en la muleta de Roca Rey, pero le faltan finales, sobre todo por el pitón derecho. Se acopla mejor con él Roca Rey por el pitón izquierdo, donde le instrumenta naturales meritorios. Desluce la faena que el toro tardea  en el inicio de las series. Termina el toro bronco, que no se entrega con nobleza. Termina con él de estocada corta de efecto fulminante.

Le correspondió en suerte a David de Miranda un toro jabonero de menor presencia que sus hermanos de camada. Muy templado salió el toro de salida, lo que suele devenir en que se apague pronto en la faena de muleta. Cadencioso el toreo a la verónica del onubense. Quita por tafalleras y gaoneras. Buen inicio de faena por arrucinas cambiadas, y hasta ahí pudo lucir la faena, porque el toro se paró, metiendo la cabeza entre las manos. Corrió bien la mano por ambos pitones, alargando la embestida del toro. Arrimón del torero local en el epílogo de la faena. Un pinchazo hondo bastó para atronar al toro, que ya estaba muy venido a menos desde casi el comienza de la faena.

El sexto fue el de mayor presencia de la corrida, y tuvo un comportamiento serio en todos los tercios. No se acopló el torero onubense con un toro que presentó dificultades, porque le faltó entrega y celo, y embistió al paso. Se afanó el torero de Trigueros, consiguiendo una faena meritoria, con mucha disposición.

Plaza de Toros de La Merced (Huelva), última de la Feria de las Colombinas, se lidiaron toros de Juan Pedro Domecq y Parladé (4), correctos de presentación, nobles, de variada capa, de buen juego en líneas generales sin rematar en los finales, sobresale el cuarto, número 28 “Vitoreado” de nombre, que fue indultado, para los diestros:

Miguel Ángel Perera, de tinto y oro: estocada caída, oreja; dos orejas simbólicas.  

Roca Rey, de blanco y plata: estocada y descabello, dos orejas; estocada casi entera, ovación tras leve petición.

David de Miranda, de Huelva y oro: pinchazo hondo, oreja; estocada casi entera, oreja.  

Incidencias.- Se registra en lleno de “no hay billetes” en los tendidos con las restricciones propias del COVID-19, en tarde de agradable temperatura. Se desmonteran en banderillas Javier Ambel y Fernando Herrera tras parear al primero; y Curro Javier y Fernando Herrera en el cuarto.

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