Fallece Miguel Báez «Litri»

Una triste noticia la que tenemos que trasladar en la noche de hoy, al comunicar el fallecimiento del maestro Miguel Báez Espuny «Litri». Muy querido en Huelva y en todo el panorama nacional.

Desde hace varios años residía en la capital de España, donde nos ha dejado huérfanos de su carisma y sabiduría.

Desde lascosasdeltoro queremos trasladar nuestro más sentido pésame a su mujer Conchita, sus hijos Miguel, Rocío y Míriam, familiares y amigos.

Esta previsto su traslado a Huelva en los próximos días.

Mañana se celebrará el sepelio en Madrid y el viernes será trasladado a Huelva, donde se instalará la capilla ardiente en el Ayuntamiento de Huelva sobre las 16:00, según deseo expreso de la familia.

Ya el sábado se celebrará el sepelio en la capital onubense, antes de que sus restos reciban sepultura en el cementerio de La Soledad, en el panteón familiar.

DEP Miguel Báez Espuny «Litri».

Aunque nació en la localidad Valenciana de Gandía el 5 de octubre de 1930, a todos los efectos se le considera onubense y, como tal, ha desarrollado su amplia carrera artística, a la que estaba destinado por sus orígenes pues es hijo del matador de toros Miguel Báez Quintero, el primer Litri de la historia, y hermano del malogrado Manolito.

Con estos antecedentes familiares y criado en el Barrio de San Sebastián donde perduraban muchos seguidores de Manolito y, pese a la dura oposición materna Miguel comenzó a acercarse al mundillo taurino y, tras lidiar una res en Manzanilla, vistió su primer traje de luces en Valverde del Camino el 17 de agosto de 1947.

Decidido a emprender la carrera se preparó a fondo entre la expectación de los aficionados onubenses que veían cercano el final de la travesía del desierto que se inició con la trágica cornada mortal de Manolito Litri. Por ello, Huelva fue una fiesta el 28 de marzo de 1948, fecha en la que se presentó en la añeja plaza de Las Colonias alternando con José Utrera (Costillares) y Juan Barranco Posada lidiando utreros de Gerardo Ortega y de González Camino. Miguel se lució con la capa para iniciar la faena de muleta con ayudados por alto para seguir llevando con la derecha muy embebido a su oponente, al que le cuajó tres excelentes naturales y concluir con manoletinas. Tras una estocada, se le concedieron las dos orejas. En el otro, tras lucirse nuevamente con el capote, muleteó pasándose al enemigo muy cerca de la barriga. Dejó una estocada antes de pasear los máximos trofeos. Fue una tarde triunfal para el torero y para el público que volvía a tener un ídolo al que admirar y seguir.

Volvió a actuar el 6 de junio al lado de Manuel Roy “Niño de la Isla” y Juan Barranco Posada con novillos de José Escobar. Litri estuvo toda la tarde valentísimo, toreando muy cerca y con mucha tranquilidad. Se lució con el capote al torear por verónicas y llevar a cabo una faena insuperable con ambas manos que, por desgracia mal logró con el estoque por lo que dio una aclamadísima vuelta al ruedo. En el otro volvió a lucirse con el capote para realizar una faena con ambas manos destacando las manoletinas mirando al tendido. Y, aunque no estuvo afortunado a la hora de matar, consiguió los máximos trofeos.

En la primera de las dos actuaciones de las Colombinas, el 1 de agosto, actúa al lado de Juanito Bienvenida y Manuel Navarro “Navarrito” con reses de María Luísa Domínguez Pérez de Vargas. En esta ocasión Miguel entusiasmó a los tendidos al torear con el capote y con la muleta en dos faenas que fueron un derroche de valor, toreando muy quieto y ajustado. Estuvo además acertado con los aceros y totalizó cuatro orejas y dos rabos, siendo llevado triunfalmente a hombros hasta su domicilio.

Dos días después, el 3 de agosto hizo el paseíllo al lado de Ali Gómez y Pablo Lalanda para lidiar reses de José Escobar que no permitieron el lucimiento. Con un mal lote Miguel estuvo temerario, realizando faenas en las que sacó algunos pases soberbios. El primero le volteó en un par de ocasiones y, como tampoco estuvo acertado a la hora de matar, todo quedó en fuertes ovaciones.

La quinta actuación de la temporada en Huelva fue el 10 de octubre al lado de Francisco Astasio “Quinito” y Juan Barranco Posada con ganado de Juan Belmonte. Brillantísima actuación en el primero de su lote, con pase de todas las marcas para concluir de una estocada, siendo premiado con las dos orejas y rabos. No pudo redondear su triunfo en el otro porque después de una buena faena falló con la espada escuchando muchas palmas.

Cerró la temporada en su tierra en un festival en el que tomaron parte Manuel Álvarez “Andaluz”, Julio Pérez “Vito”, Alfredo Jiménez, Manuel Navarro “Navarrito” y José Leandro “Pirfo” para lidiar reses de Hijos de José Enrique Calderón. En esta ocasión Miguel cortó los máximos trofeos después de una extraordinaria actuación.

LA DINASTIA MÁS LONGEVA DE LA TAUROMAQUIA

Miguel Báez Espuny era el sexto eslabón de la dinastía más longeva de la historia de la tauromaquia. Iniciada, en el año 1.842, por su abuelo Manuel Báez ·El Mequi”, la continuó su padre Miguel Báez Quintero, el primer Litri de la historia, y continuada por su tío Lucas Báez Quintero “Lúcora”, por su primo José Rodríguez Báez “Litri II” y por su hermano Manuel Gómez Báez “Litri”.

Era hijo de Miguel Báez Quintero y de María d elos Ángeles Espuny Lózar, una joven de Gandía que había mantenido relaciones con Manolito Litri. Miguel era

El segundo fruto del matrimonio que tuvo además dos hijas, una de ellas fallecida con tan solo cuatro años de edad. Miguel nació  en Gandia el 5 de octubre de 1.930 pero fue bautizado en Huelva hasta donde se trasladó su madre al poco de dar a luz

La rápida ausencia del padre así como los deseos de la madre de apartar al pequeño del ambiente taurino no fueron obstáculos para que, paulatinamente, la afición fuera inoculándose en Miguel, a quien amigos y seguidores de su hermano Manolito se preocuparon de que el niño siguiera la estela familiar. Poco a poco, el pequeño Miguel se fue acercando al planeta taurino, llegando incluso a matar una res en las instalaciones del Matadero Municipal. En otra ocasión, quiso torear a un ternero con un saco que había teñido de rojo. Las escapadas del Colegio de los Maristas, donde cursaba sus estudios, se hicieron cada vez más frecuentes y Miguel las aprovechaba para torear.

A Miguel le costó mucho esfuerzo que la madre accediera a dejarle torear. Hasta que no comprendió las razones que impulsaban a su hijo a seguir la trayectoria profesional de su padre y de su hermano y ante la evidencia de que el muchacho estaba llamado para ser torero, no accedió, poniéndolo en manos de buenos aficionados “litristas” que cuidaron del nuevo torero.

Miguel tuvo su primera oportunidad de matar su primer becerroel 1 de junio de 1.947 en Manzanilla. Vistió su primer traje de luces en Valverde del Camino el día 16 de agosto de ese mismo año, actuando junto a José Utrera “Costillares” y Juan Posada. Juanito Posada paseó el anillo y “Litri”, que estuvo muy mal con los aceros, recibió una fuerte ovación.

 “Litri” comenzó a recorrer las diferentes plazas de la provincia, cosechando muchos éxitos y saboreando las mieles del triunfo, que repetiría en la campaña siguiente antes de la eclosión definitiva en el año 1.949, temporada en la que actuó en 116 novilladas – en un gran número de ellas formando pareja con Julio Aparicio – y siete festivales, en los que cortó 203 orejas, 97 rabos y 37 patas, convirtiéndose en un ídolo de la afición taurina y, especialmente, de la valenciana, en cuya plaza llegó a actuar durante dicha temporada nada menos que en veintitrés ocasiones.

En esta época, la afición onubense estaba volcada con su toreo y le seguían en numerosas actuaciones, llegando, incluso, a empeñar el mobiliario doméstico para obtener el dinero preciso para los viajes y localidades. Además, la Peña “Manolito Litri” lanzaba cohetes para dar cuenta del resultado de la actuación del joven novillero mientras la población aguardaba ansiosa la caída de la tarde para conocer el número de trofeos conquistados.

 Llegó la hora de la alternativa, anunciada para el 12 de octubre de 1.950 en la plaza de Valencia en festejo a beneficio de la Asociación de la Prensa. Joaquín Rodríguez “Cagancho”, con toros de Antonio Urquijo de Federico, fue el encargado de oficiar de padrino de una ceremonia que estuvo precedida de una polémica creada por el apoderado de la pareja de novilleros, José Flores “Camará” que impuso un sorteo para determinar el orden de actuación que, por norma y sentido común, correspondía a Julio Aparicio, quien fue el afortunado en el sorteo y, lógicamente, fue el primero en recibir el nuevo grado. “Cagancho” hizo matador de toros a “Litri” con el astado llamado “Pendolito” y, le cortó las dos orejas y el rabo. Esta alternativa la confirmaría el 17 de mayo de 1.951, de manos de Pepe Luis Vázquez y con Antonio Bienvenida como testigo, al cederle el toro “Desagradecido”, de Fermín Bohórquez. Aquella tarde cortó una oreja.

Los éxitos cosechados en la temporada española le abrieron los cosos hispanoamericanos y preparar la siguiente temporada, a cuyo término, y tras conceder la alternativa a “Pedrés”,  decidió retirarse temporalmente de los ruedos.

Aquella retirada fue  y el 3 de julio de 1.955, y en la plaza de Orán, se produjo su primera reaparición, actuando en los ruedos hasta finalizar la temporada de 1.958. La temporada de 1.959, el torero la dedicó a participar en el rodaje de la película autobiográfica “El Litri y su sombra”, con guión de Agustín de Foxá y dirigida por Rafael Gil.

A comienzos del año 1.963, Miguel “Litri” decide reaparecer otra vez y en Castellón inicia la campaña. Durante tres temporadas, el torero onubense volvió a dejar muestras de su quehacer en los ruedos, cosechando numerosos triunfos y éxitos entre el delirio de los aficionados. Al término de dicha temporada, contrajo matrimonio con Conchita Spínola.

Parecía que aquella sería su definitiva retirada de la actividad. Sin embargo, sucedería un hecho que le haría retornar, una vez más: la inauguración de la plaza Monumental de Huelva. Y, como su padre había inaugurado la anterior plaza el 5 de septiembre de 1.902, ahora, por iniciativa popular, la ciudad de Huelva quiso que fuera otro Miguel Báez el que inaugurara el nuevo coso. Miguel aceptó la iniciativa y el 3 de agosto de 1.968 hizo el paseíllo junto a Manuel Benítez “El Cordobés” y Ángel Teruel para lidiar toros de Celestino Cuadri. Aquella tarde, “Litri” cortó las dos orejas del primero de la tarde, trofeos que repetiría al día siguiente actuando junto a Paco Camino y Sebastián Palomo “Linares” con reses de Clemente Tassara.

Dedicado a sus actividades ganaderas y agrícolas, excepcionalmente, Miguel se dejaba anunciar en algunos festivales de carácter benéfico.  Pero, de nuevo, habría otra circunstancia que le harían volver a torear vestido de luces. La plaza Monumental, inaugurada unos años antes y de la que “Litri”, junto a Antonio Borrero “Chamaco”, era empresario, tuvo que cerrar sus puertas por graves deficiencias y la añeja plaza de toros de Huelva había sido remodelada por el empresario y ganadero José Luis Pereda García. Y, de nuevo, los onubenses pidieron que un Miguel Báez “Litri” estuviera en el cartel.

Pese a su edad, Miguel aceptó el envite y, tras una intensa preparación, hizo el paseíllo en el coso onubense en la tarde del 29 de julio de 1.984 junto a Curro Romero y Pepe Luis Vázquez hijo para lidiar un encierro de Jandilla, cortándole las orejas al primero de su lote. Unos días después, concretamente, el 3 de agosto, volvió a vestir las taleguillas y, en esta ocasión, para dar la alternativa a Sebastián Borrero “Chamaco II”. Esa tarde actuó junto a Paco Ojeda y se lidiaron reses de Gabriel Rojas. En el cuarto, en el de su nueva despedida, Miguel “Litri” volvió a pasear las orejas de su oponente. Ni que decir tiene que Huelva vibró con su torero en estos dos festejos, a cuyo término el diestro fue izado a hombros para salir así por la puerta grande.

Todavía, en esa misma temporada, Miguel hizo un nuevo paseíllo en la plaza choquera. Fue en la tarde del 12 de octubre, con ocasión de un festival benéfico, organizado por él, y en el que actuó por primera vez ante el público un nuevo Miguel Báez “Litri”, nieto del primer Litri e hijo de quien había dado mayor realce a la dinastía, que veía así como iba a continuar.

Los avatares de la vida hicieron que, otra vez más, Miguel Báez Espuny “Litri” tuviera que vestirse de luces. Y, a los 57 años de edad, lo hizo el 26 de septiembre de 1.987, para darle la alternativa a su hijo, de su mismo nombre, en la plaza de Nimes en la misma corrida en la que Paco Camino haría matador de toros a su hijo Rafael, con reses de Jandilla. De nuevo, Miguel “Litri” cortó trofeos y salió a hombros por la puerta grande en su última actuación ante el público en tan emotiva jornada.

Artículo de Vicente Parra Roldán.

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