La leyenda viva de Miura pone broche de oro enlas Jornadas Taurinas de Algeciras

IV Sección de las XXXVII Jornadas de la Tauromaquia, ‘Ciudad de Algeciras’

En la jornada de ayer jueves -13 de junio- tenía lugar la última de las tertulias programadas dentro de las XXXVII Jornadas de
Tauromaquia Ciudad de Algeciras la cual llevó por título «Miura, las cinco letras del miedo». La sesión se dividió en dos partes, comenzó
con una ponencia acerca del histórico hierro ganadero elaborada por los veterinaros D. Antonio Moreno (veterinario de La Malagueta) y D. Antonio Ruiz (veterinario de la plaza Real de El Puerto de Santa María) y posteriormente, tuvo lugar una tertulia conducida por el
peridista Emilio Trigo en la que participaron D. Antonio Miura y D. Eduardo Miura hijo.

La excelente ponencia de los veterinarios, estuvo acompañada por imágenes que tenían como protagonista el Hierro de Zahariche,
realizó un recorrido por sus 182 años de historia y las siete generaciones que, con el apellido Miura, han comandado la ganadería
manteniendo la tradición y la sangre de un encaste único, el encaste Cabrera. Destacaron las distintas épocas que ha vivido Miura, pasando por Lagartijo y Chicuelo o Joselito y Belmonte hasta llegar a la época contemporánea.

Se hizo referencia a la leyenda negra de este hierro, sobre cuyas astas perdieron la vida toreros como José Rodríguez ‘Pepete’, El
Espartero, Domingo Del Campo ‘Dominguín’ o Manolete, quizá uno de los que causó mayor impacto en la sociedad. Además de contar
también con el fallecimiento de dos banderilleros y dos novilleros, Faustino Posadas y Pedro Carreño. Una leyenda negra que competía
de algún modo con los Veragua, que hasta mediado el Siglo XX ya contaba con hasta seis diestros fallecidos en sus astas.

Se habló sobre las peculiaridades del comportamiento del toro de Miura, su carácter imprevisible, su imponente morfología; es un
toro que no acepta errores, que obliga a poner los cinco sentidos en su comportamiento y cuanto se les hace. Una ponencia cargada de
curiosidades y datos de interés para el aficinado que, posteriormente, se complementó a la perfección con la tertulia que mantuvieron los propios ganaderos.

Destacaron la tradición dentro de la casa, mantenerse casi dos siglos en una misma línea, luchando incluso contra la consanguinidad
ganadera generando todo un ejemplo de continuidad generacional y dejando una sentencia por encima de las demás, «Miura, donde el
tiempo se detiene». Los ganaderos dejaron patente que no les gusta hablar de toreros especialistas en su hierro, sino de toreros que han sabido entenderse con esos toros y sacarles partido; si bien hicieron referencia a toreros de la tierra como Miguelín o Ruiz Miguel.

En definitiva, una jornada que puso el broche de oro a una nueva edición de estas más que consagradas Jornadas Taurinas y que además, contaron con el colofón de unos versos compuestos y recitados por el periodista Emilio Trigo dedicados a la ciudad que
calaron en el público asistente.

Una vez más, el Claustro del Museo Municipal contó con la presencia de gran parte de la Corporación Local, así como con la Delegada Territorial de Salud y Consumo en Cádiz de la Junta de Andalucía, Dña. Eva Pajares. Asistieron entre otros destacados, el subdelegado de la Junta de Andalucía en el Campo de Gibraltar, Javier Ros; el primer teniente de alcalde, Jacinto Muñoz; la teniente de alcalde delegada de Feria y Fiestas, Juana Cid; la teniente de alcalde delegada de Igualdad y Bienestar Social, Paula Conesa; el concejal delegado de Emalgesa, Álvaro Márquez; y el empresario de Las Palomas, Carmelo García que clausuró de forma oficial.