Mientras en España se vivía la noche de la ilusión y los sueños, David Galván soñaba el toreo al otro lado del charco, abriendo la Puerta Grande por segundo año consecutivo y encadenando su tercer triunfo seguido en el histórico Coso de Manizales.
Galván desorejó al segundo toro de su lote, de la ganadería de Mondoñedo, lidiado finalmente en cuarto lugar tras la cogida sufrida por su compañero Juan Hernández, a quien el torero gaditano brindó la lidia en un gesto de torería y compañerismo.
La faena tuvo un inicio de gran empaque, con doblones por bajo que marcaron desde el primer momento el sello de la obra. La primera tanda con la diestra fue muy ligada y de enorme transmisión, conectando de lleno con el público de Manizales. Tras la primera tanda al natural arrancó la música, justo cuando el toro comenzaba a coger sentido, obligando a Galván a poner toda la carne en el asador. El final de faena llegó en cercanías, sin un gesto de duda, pasándose los pitones por el abdomen y formando un auténtico alboroto en los tendidos. Una estocada fulminante puso broche de oro a una obra premiada con Dos Orejas, que abrió de par en par la Puerta Grande.
La actuación de Galván tuvo otro punto álgido en el sexto de la tarde, al que cuajó una faena de gran entrega y transmisión. Comenzó de nuevo por doblones, toreando en redondo con profundidad. La primera tanda con la diestra fue muy ajustada, rematada con tres martinetes, antes de otra serie más con la derecha que volvió a hacer romper la música. Con la izquierda, Galván toreó con personalidad, temple y ajuste, cerrando por circulares antes de coger la espada. El toro se mostró molesto a la hora de entrar a matar y las opciones de trofeo se diluyeron.
En el primero de su lote, Galván volvió a demostrar su madurez como torero. Le impuso su tauromaquia, supo manejar las alturas con gusto y temple y construyó una faena de menos a más, siempre por encima de su oponente, que se fue apagando pronto. Una estocada entera, aunque no efectiva, y el posterior uso del descabello impidieron que el esfuerzo se tradujera en premio.
Con este triunfo, David Galván inicia la temporada 2026 saliendo a hombros en Manizales, dejando una imagen de torero cuajado, entregado y capaz de emocionar en plazas de máxima exigencia.
Foto: Plaza de Toros de Manizales.
















