TOREROS DE AYER : JUAN JESÚS SÁNCHEZ (I)

El torero onubense del que nos ocupamos en esta ocasión tuvo dos fases muy bien diferenciadas en su trayectoria que, en honor de la verdad, no fue muy amplia en el tiempo por cuanto comprendió las dificultades extrataurinas que iba a encontrar en su camino decidió dar un giro a su vida e iniciar una nueva actividad profesional que le ha sido muy positiva.

Hoy vamos a referirnos a Juan Jesús Sánchez, un novillero choquero que, en su segunda etapa, adoptó el apodo de “El Zurdo” por una razón muy sencilla: su facilidad del manejo con la mano izquierda, incluso para matar a sus oponentes, como podemos apreciar en una de las fotografías que ilustran este comentario sobre su paso por el mundo taurino.

Sin duda alguna, al criarse en las cercanías de la plaza de toros, en el Paseo de la Independencia, la afición le legaría por ahí. Por ello, y alternando con los estudios, el joven Juan Jesús empezó a introducirse en este intrincado mundo y, tras un largo peregrinar, llegó la fecha del 13 de mayo de 1.962, día en el que se cumplieron sus ilusiones de vestirse de torero en su tierra.

Realizó el paseíllo junto al rejoneador lusitano don (entonces todos los rejoneadores se anunciaban con este calificativo) Clemente Espadanal y los novilleros Tomás Domínguez, Pablo Gómez Terrón, Jesús Abril y Luis Tabuenca para lidiar reses de Gerardo Ortega. Y la verdad es que nuestro protagonista no tuvo fortuna en esta importante tarde por cuanto puso mucha voluntad y deseos pero se encontró con una triste realidad: su escaso bagaje además de los nervios propios de un debut.

 El mismo comprendió que necesitaba una mayor preparación y, con ahínco y la ayuda de los profesionales y compañeros, fue aprendiendo todo lo necesario para poder mostrar sus condiciones taurinas. Y así lo hizo en la nueva oportunidad que se le brindó en la noche del 14 de julio del mismo año, actuando al lado de Vicente Barroso, Florencio Pérez “El Onubense”, Antonio Cordero y Curro Bravo. Estos dos últimos habían estado unos días en la puerta de la plaza pidiendo una oportunidad que les fue otorgada en esta novillada en la que se lidiaron astados de José González.

En esta ocasión, Juan Jesús demostró sus progresos y en algunos momentos trazó bien el toreo mientras que en otros fue superado por su oponente. El público estuvo con él y, al finalizar su actuación, le premió con una fuerte ovación.

La conclusión que sacó de esta actuación era que tenía cualidades para triunfar pero, para ello, necesitaba entrenar mucho y a ello se dedicó no sin dejar de actuar en algunos festejos que se celebraban en diversas localidades de la provincia y que le servían para analizar su evolución.

Artículo de Vicente Parra Roldán.

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