Intermitentes actuaciones de José María Manzanares en La Merced.

Artículo de Vicente Parra Roldán

José María Manzanares hijo ha actuado en ocho corridas de toros en la plaza de La Merced, lidiando diecisiete toros, a los que en siete ocasiones ha cortado una oreja y cuatro fue premiado con las dos, además de oír cuatro avisos.

Se presentó en Huelva el 2 de agosto de 2003, siendo avisado. Volvió el 4 de agosto de 2006 y triunfo al cortar dos apéndices a un toro. Al año siguiente obtuvo una oreja de cada uno de su lote y cerró la década el 3 de agosto de 2010 totalizando tres orejas.

En la presente década, su primera actuación fue un mano a mano con El Juli el 3 de agosto de 2013. En ninguno de sus oponentes se lució con el capote. Con su primero, de escasa presencia, buenas series de redondos y una de naturales antes de que el animal se rajase. Intentó matar recibiendo, fallando en las tres primeras ocasiones para dejar media estocada en el cuarto intento, necesitando de un descabello, y fue ovacionado. Con el protestado cuarto, el alicantino comenzó con estatuarios para seguir con series de redondos y naturales en las que faltaba emoción al no tener enemigo. Estocada y oreja. En el que cerró plaza, aprovechó la movilidad del toro para sacar algunas series con ambas manos, sacando algunos pases de bella factura. Trató de matar recibiendo, fallando en el primer intento y acertando en el segundo. La generosidad del público le sirvió para cortar dos orejas.

El triunfador de la corrida del 1 de agosto de 2015  fue José María Manzanares que le cortó las dos orejas al tercero tras una faena llena de estética que impactó en los tendidos que se entregaron rápidamente al alicantino que culminó su actuación con una estocada trasera pero que fue muy eficaz. Con el manso que cerró el espectáculo el alicantino no terminó de cuajar faena aunque logró sacar algunos pases, especialmente toreando al natural, con mucha estética y, al estar de nuevo acertado con la espada, cortó otra oreja y salió triunfalmente a hombros por la puerta grande al finalizar el festejo.

No tuvo suerte el 4 de agosto de 2018 pues, además de ser silenciado, oyó un aviso. Manzanares que se encontró con un astado sin fuerzas por lo que nada pudo hacer salvo demostrar su voluntad. En el otro, el alicantino supo dejar detalles de su calidad en algunos pases sueltos porque el toro no daba más y estuvo voluntarioso, pero sin posibilidades de cuajar una tarde similar a la de sus compañeros de cartel.

El año pasado, en la alternativa de Alejandro Conquero, el torero alicantino consiguió un gran triunfo al totalizar tres orejas. El padrino de la ceremonia, que retornaba tras varios años de ausencia, tuvo una buena tarde con dos faenas meritorias ante dos toros que no dieron muchas facilidades. En algunos pasajes dejó muestra de su maestría con muletazos de bella ejecución, pero en unas faenas en las que faltó fundamentalmente emoción. El público quedó satisfecho y se los agradeció al concederle una oreja al final de cada una de sus actuaciones.

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