Joaquín Galdós una apuesta que sabe a poco. Lima.

Muy dispuesto estuvo Galdós durante toda la tarde, aunque atropellado por momentos por las ansias de triunfo. Se mostró también fino con los aceros, pero por esas cosas con el que no debía fallar marró perdiendo algún trofeo. Tuvo también la dignidad de no dejarse sacar a hombros, habiendo cortado dos orejas, pero consciente que esta última fue protestada por la mayoría.

joaquin galdos lima 28N

A su primero, que estuvo falto de casta y cogido con alfileres, lo recibe a la Verónica. Los lances de recibo son templados meciendo el capote con suavidad. En el caballo el de Santa Rosa dobla las manos tras recibir un medio puyazo. Después de brindar al público se lleva a los medios al novillo que tiene fijeza y embiste con prontitud, pero sin transmitir. Por el derecho, lado por donde el novillo viene vencido, no lo exige Galdós y por el izquierdo los muletazos son menos limpios. No coge vuelo la faena y el novillo hace amagos de rajarse al final. Estocada entera de buena ejecución.

Su segundo con más genio que casta y menos cuajado que el primero, embiste con celo al capote y empuja con fuerza en el caballo, donde recibe un puyazo mal señalado que es corregido. Después vendría el quite por Chicuelinas rematados con una Media. El novillo se arranca de largo, tiene fijeza y prontitud, pero embiste sin clase protestando los muletazos. El novillo exigía torearlo en la corta distancia y cuando lo hizo Galdós instrumentó lucidas tandas de muletazos bajando la mano y ligando los pases, mérito de dejarle la muleta en la cara al novillo que poco a poco se fue quedando corto. Insiste Galdós dando pases plantado en la arena y recibe un achuchón cuando ya antes había sido avisado. Aquí no estuvo fino Galdós con la espada donde pinchó dos veces antes de dejar una entera.

El tercero fue un novillo de buenas hechuras, serio y aplaudido de salida. A este lo recibe con una Larga Cambiada de rodillas y lo lancea a la Verónica sin lucimiento. El del castoreño le receta un puyazo trasero y el tercio es cambiado. El inicio de faena no fue el mejor. El novillo es alegre y lo empieza toreando de rodillas. Tres pases y lo prende sin consecuencias. El novillo tiene la embestida descompuesta y puntea la muleta con el defecto de no humillar. Un pinchazo y una entera para pasaportar al encastado con peligro que hizo tercero.

Al cuarto, gacho de cuerna, lo recibe con dos Verónicas y tres Chicuelinas arrebujadas marca de la casa. El novillo va con la cara abajo y recibe un buen puyazo. El turno es para el primer sobresaliente que quita al toro por Chicuelinas. Ayudados por alto y un cambio de mano torerísimo en el inicio del trasteo de muleta. Las tandas son de a tres ligando los muletazos que son largos, templados y corriendo la mano. Demoró Galdós en encontrar la distancia justa y cuando lo hizo toreó gustándose. Fue bueno el novillo, noble y enclasado. A este lo mató de una entera desprendida, no sin antes doblarse con mando y torería en unos muletazos por bajos. Oreja a la labor del torero y palmas al toro en el arrastre.

El quinto es abanto y sale suelto del capote en sus primeras embestidas. En las siguientes lo sujeta Galdós y las Verónicas quedan dibujadas componiendo la figura y cargando la suerte. En el caballo un solo puyazo como a toda la corrida, trasero en este caso. Ayudados por alto en el inicio donde se cuela el novillo y sale distraído. Por el izquierdo va mejor, pero sin trasmitir. Sin opciones Galdós con el penúltimo de la tarde al que mató otra vez con una entera de buena ejecución.

Con el del cierre, el menos cuajado de la corrida, salió a por todas y se fue a recibirlo a la puerta de chiqueros. El novillo embiste con bríos y recibe un puyazo en buen sitio. A este lo quitó el segundo sobresaliente sin mayor lucimiento.

Los que sí se lucieron fueron Dennis Castillo y Cesar Díaz El Yuca, con los palos, saludando ambos una fuerte ovación del respetable.

Brinda al público Galdós y en el inicio de faena se cambia al novillo por la espalda que es alegre y tiene movilidad. Los muletazos son de uno en uno, los que protesta el novillo además de salir con la cara alta de la muleta. Embestida rebrincada del manso protestón que va mejor por el izquierdo. Para rescatar solo dos naturales con hondura con la pierna de salida adelanta, pero siempre de uno en uno perdiendo pasos. A este también lo mató de buena forma dejando una entera en buen sitio. Cae el novillo y se dejan ver algunos pañuelos con lo que el juez concede la segunda oreja de la tarde, pero que fue protestada por la mayoría.

Ficha del festejo

Lima, quinta de Feria del Señor de los Milagros. En tarde de buen ambiente donde el sol se hizo presente y los aficionados llenaron los tendidos en una proporción de tres cuartos se desarrolló la única novillada de la feria.

En un gesto loable, y que la afición de Lima supo agradecer, Joaquín Galdós se encerró con seis novillos. Apuesta fuerte la del nacional, y aunque todos empujaron para que la tarde sea de triunfo, las cosas no rodaron como se esperaba. Tarde en la que una vez más el hombre propone, Dios dispone, viene el toro y lo descompone. En este caso fueron utreros, seis con el hierro de Santa Rosa de Lima, de correcta presentación, pero desiguales y de juego dispar. Falto de casta y de fuerzas, pero con calidad el primero; con genio y desclasado el segundo, encastado con peligro y de embestida descompuesta el tercero; noble con calidad el cuarto; manso distraído el quinto; y manso protestón con movilidad el sexto.

Joaquín Galdós: Ovación, silencio, silencio, oreja, silencio y oreja (protestada).

Detalles

Los novilleros nacionales David Carrasco y Luis López hicieron de sobresalientes.

Se guardó un minuto de silencio durante el paseíllo por la muerte del capellán de la plaza, el padre Alfredo Castañeda.