La Fiscalía de Menores no tomará medidas contra Paquirri.

La Fiscalía de Menores no ha apreciado indicios de riesgo en la actuación del Francisco Rivera, “Paquirri”, por torear una vaquilla con su hija de cinco meses en brazos.


Paquirri Menores

Todo ello viene producido por una imagen captada de ambos que el propio torero colgó en Instagram el pasado domingo y que levantó una polvareda que llevó al Defensor del Pueblo Andaluz y a otras instancias autonómicas y nacionales, incluido el ministro en funciones, Alfonso Alonso, a denunciar y a reprobar el acto.

Es el propio torero quien hacía estas manifestaciones al conocer el alcance de la foto en su cuenta de Twitter: «Cómo está España… pensar que he puesto a mi hija en peligro es una barbaridad. Más segura que en mis brazos no va a estar nunca. Es algo nuestro, de mi familia, de amor al toreo. No os podéis imaginar la ilusión que me ha hecho torear con mis hijas. Y después de que casi pierdo la vida el agosto pasado esto es más bonito todavía. Jamás ha estado mi hija más segura, soy torero por la gracia de Dios, vivo para esto y le dedico 365 días al año. Ni por un segundo corrió el mínimo peligro. Hay muchas más cosas peligrosas que no voy a entrar en ellas que están llenas de niños. Respetad nuestras tradiciones por favor. La variedad de insultos que estoy recibiendo y de deseos de muerte es impresionante, ¿qué clase de persona desea la muerte a otra? Ojalá mis hijas el día de mañana estén la mitad de orgullosas de mí que yo lo estoy de mi padre”.

Paqurri llegaba un cuarto de hora antes de lo previsto a la Fiscalía, acompañado de su esposa, Lourdes Montes y entraron en el edificio junto a su abogado, Joaquín Moecquel, en medio de una nube de fotógrafos y cámaras de televisión, que emitían en directo para los programas del corazón.

Casi una hora más tarde, Francisco Rivera, finalizaba su declaración ante el fiscal de Menores, a su salida comentaba a los periodistas que, como padre, “en ningún momento he puesto a mi hija en peligro”. A lo que añadió «Más riesgo corre cuando la llevo en la mochilita que me puedo tropezar, que toreando con ella, con esa vaca y en ese momento. Sé lo que hago, cómo y cuándo lo tengo que hacer. Llevo 1.500 corridas toreadas y estoy en un estado perfecto de preparación física y mental».

El diestro se mostró sorprendido que “con todos los problemas que hay en el país”, donde “no hay todavía gobierno” se fijen en que él toreó con su hija, algo que, ya dijo anteriormente, “es una tradición en mi familia”. Igualmente, comentó que había recibido tantas críticas como apoyos, agradeciendo esto último a sus compañeros taurinos, que colgaron otras fotos similares en las redes, algo que para él ha sido emocionalmente muy importante.

Francisco Rivera, abundando en su línea argumental, se preguntó por el hecho de que nadie se hubiera preocupado por su otra hija, Cayetana, de 17 años, que ha tenido que ver en las redes sociales los ataques contra su padre.

Su esposa, Lourdes Montes, mostró su indignación y se refirió a tantos menores desatendidos “por los que nadie se preocupa”.
Terminó el diestro diciendo sobre quienes lo habían denunciado, que “sólo han querido colgarse una medalla, porque no sirven para nada”.

Su abogado JoaquÍn Moeckel declaró que «vamos a tomar una medida a partir de ahora, y es que voy a atiborrar al Defensor del menor de Andalucía denunciando cada hecho en los que un menor se vea agredido o en peligro. A ver si trabajan de igual forma”. Y continuó: «Aquí si llega un diputado de Podemos y jura la Constitución como le da la gana se permite, pero no se tolera que yo sea español, sea libre y suba lo que me dé la gana dentro de la legalidad a las redes sociales”.

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha asegurado “tener dudas” de que en la actuación del diestro Francisco Rivera de torear una vaquilla con su hija de cinco meses en brazos exista “infracción legal” y considera que no debe derivarse de la misma imputación alguna. “No hay nada que imputar”.

En opinión de Catalá, la actuación del torero “tiene más que ver con tradiciones y decisiones personales” y ha recordado que “no se producido lesión alguna”.

Por este motivo entiende que “jurídicamente no hay nada que imputar a nadie ni al que hizo esa actividad ni a los que le apoyaron”.