Toreros de Ayer: Antonio Muñoz “El Choquero”.

La década de los 60 trajo una amplia jornada de jóvenes toreros onubenses. Afortunadamente encontraron oportunidades para demostrar sus posibilidades y algunos de ellos actuaron en numerosos festejos tanto en la capital como en la provincia. Uno de ellos fue, Antonio Muñoz que, con el apodo de “El Choquero”, hizo su presentación en Huelva el 30 de abril de 1961 actuando con Antonio Batalla y Diego Gómez Maldonado para lidiar erales de Soto de la Fuente.

Nuestro protagonista hacía su debut ante sus paisanos tras torear en algunos pueblos de la provincia. Recibió su primero con laces espeluznantes y, con la muleta, empezó por alto de buena calidad en las series de derechazos entre las ovaciones del público. Dejó una estocada algo tendida y cortó una oreja. Mejoró su actuación en el otro, ganándose las primeras ovaciones al lancear y en un quite por gaoneras. La faena de muleta estuvo llena de valor y arte, iniciada con estatuarios con los pies firmes seguido de series de naturales templados cerrándose las series con pases de pechos grandiosos. Una gran faena que el público coreó por lo que al matar de estocada y descabello le fueron concedidas las dos orejas con las que salió a hombros por la puerta grande.

Este éxito le permitió actuar en la novillada del Corpus celebrada el 11 de mayo junto a Batalla y Emilio Silvera para lidiar reses de Tomás Prieto de la Cal. La actuación de Antonio Muñoz no llegó a la altura de lo pretendido por sus seguidores debido a las condiciones del lote que le tocó en suerte. A su primero, de mucho nervio, lo recibió con buenas verónicas y salió rebotado en el quite por gaoneras. Puso mucha fuerza de voluntad para aguantar las tarrascadas de su oponente y pudo sacar algunos pases con la derecha que gustaron. Mató de pinchazo y estocada entera y fue ovacionado. Volvió a ganarse los aplausos del respetable en el otro al que muleteó por alto antes de que el animal se aquerenciara. Terminó pronto de dos pinchazos y media y fue aplaudido.

El tercer paseíllo de la temporada en Huelva lo realizó en la novillada de Colombinas, concretamente el 6 de agosto y lo hizo junto a Joselito Moreno y Batalla para matar reses del Marqués de Valdueza que dejaron bastante que desear. A su primero le pudo sacar dos series de redondos artísticos y tres de naturales para concluir con manoletinas y dejar media estocada que le permitió cortar una oreja. En el que cerró plaza, con escasa visibilidad, trató de torearlo de rodillas y salió empitonado afortunadamente sin consecuencias. Le toreó por la cara y lo mató con brevedad y, aunque se solicitó la oreja, no hubo trofeo.

Volvió a actuar en la novillada de La Cinta repitiéndose el cartel de actuantes con la inclusión del rejoneador Clemente Espadanal y las reses de José María Soto de la Fuente. Antonio Muñoz estuvo muy cerca, sin perderle la cara a su oponente y lo mató decorosamente, dando la vuelta al ruedo. En el otro astado realizó una labor reposada y majestuosa, que comenzó con rodilla en tierra para continuar con series con ambas manos pisando un terreno que parecía imposible. Gustó mucho a los tendidos su quehacer que estuvo acompañado por la música por lo que cuando acertó a matar le fueron otorgados los máximos trofeos que le permitió una nueva salida a hombros.

Todavía hizo un paseíllo más en esta temporada. Fue en la tarde del 1 de octubre en un mano a mano con Batalla y ganado de María Luisa Domínguez y Pérez de Vargas. Era el festejo de los grandes triunfadores de la temporada y se puso en juego una oreja de plata que, a la postre se quedó sin triunfador debido a las condiciones del ganado con animales endebles y mansos. Antonio Muñoz “El Choquero” aprovechó las pocas ocasiones para lucirse tanto con el capote como con la muleta sin que en ningún momento llegara a cuajar y sus faenas fueron breves y se ganaron algunas palmas del respetable.

Después de una larga ausencia retornó a Huelva en una novillada picada en la que actuó junto a José Fuentes y Rafael Astola que en la tarde del 16 de agosto de 1964 lidiaron utreros de Soto de la Fuente. Antonio Muñoz tuvo una buena actuación convenciendo a los espectadores con dos faenas llenas de personalidad que le permitieron cortar una oreja en uno y dar la vuelta al ruedo en el otro al fallar con los aceros.

Y aquí acabó la historia de Antonio Muñoz “El Choquero” en la plaza onubense de la que fue, durante la temporada 1961 un ídolo pero el que le faltó fortuna para ver continuado su carrera fuera de los límites provinciales.

Artículo de Vicente Parra Roldán.

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