Toreros de ayer: Joselito Romero. Parte (I)

Fue un novillero que tuvo un amplio recorrido, con casi 15 años de permanencia en los ruedos y que actuó no solo en la provincia sino también en otras muchas plazas en las que consiguió importantes triunfos, pero, necesitó de un aldabonazo definitivo que, por las circunstancias taurinas, no le permitió alcanzar mayores cotas.

Su primera aparición en el plano taurino onubense se produjo el 17 de julio de 1949 en una novillada de promoción en la que actuó junto a Antonio Pazo Ramos, Paco López Alonso, Manuel García Aguirre, Varela Fernández y Cordobés Aceña para lidiar erales de Gerardo Ortega. Joselito lanceó con gran soltura rematando con media verónica y con la muleta realizó una faena en la que hubo arte, dominio y temple destacando los impecables derechazos, molinetes y manoletinas terminando de una gran estocada. Se le concedieron las dos orejas el rabo y una pata obteniendo además la oreja de plata puesta en litigio y un suculento premio de 500 pesetas.

Volvió a actuar el 8 de julio de 1950 junto a Manuel Gómez “Carnicerito de Huelva” y Manuel García Aguirre con erales de Luís Tassara. Las malas condiciones de las reses impidieron el lucimiento de los espadas que estuvieron muy voluntariosos.

Se ganó su actuación en las Fiestas Colombinas, el 6 de agosto lidiando novillos de Hidalgo Rincón junto a Juan Pérez Recio y José Vela “Velita”. Gran triunfo de Joselito Romero que se destacó en los lances de recibo de su primero que fue acogido con una gran ovación y con la muleta realizó una faena con valor y gracia, con embrujo y salero que transcurrió entre ovaciones para concluir con unas ajustadas manoletinas y una estocada que le valió para cortar las dos orejas, el rabo y una pata.

Repitió en la novillada de La Cinta actuando junto a Curro Frigones y Pepe Gallardo lidiando reses de Miguel Núñez. En esta ocasión Joselito no tuvo suerte. Su primer novillo se defendía a tarrascada limpia y José salió del paso con decoro saludando desde el tercio. En el otro se estiró en unas verónicas y, tras una mala lidia por parte de los peones, desistió pronto de realizar faena y tras unos pasos por alto buscó la igualada, escuchando muchas palmas al terminar su labor.

No pisó el ruedo onubense en la temporada de 1951 y tuvo que esperar hasta el 3 de febrero de 1952 para actuar en un festival a beneficio de las obras del Santuario de la Virgen de la Cinta. Con Miguel Báez Litri, que le dio tres novillos intervinieron Joselito Romero, Juan Pérez Recio y Antonio Molina Periáñez, lidiando astados de Gerardo Ortega. Joselito no estuvo todo lo lucido que cabía esperar de el y, aunque sacó pases de perfecta ligazón y de mucho estilo en algunos momentos acusó nerviosismo y no encontró su sitio frente al toro. Los aplausos se sucedieron en algunos momentos y al final escuchó una fuerte ovación.

El 12 de junio hizo el paseíllo junto a Antonio Cobo y Rafael Carbonell para lidiar reses de Juan Belmonte García. Los novillos no ayudaron y Joselito estuvo muy bien toreándolos, pero falló con los aceros perdiendo la oportunidad de triunfar.

Artículo de opinión de Vicente Parra Roldán

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