Toreros de ayer: Antonio Borrero Borrero, (Parte II)

Su primera actuación como matador la hizo el 3 de agosto de 1.992 junto a Emilio Silvera y Miguel Báez “Litri”, con ganado de Los Guateles. Con muchas ganas recibió Chamaco a su primero con el que inició el trasteo rodillas en tierra para seguir muy templado en una faena donde puso de manifiesto su personalidad. Tras una estocada, cortó una oreja. La escasez de fuerzas de su segundo hizo imposible el lucimiento por lo que echó manos de su valor personal y se pasó muy cerca de las taleguillas a su oponente, al que mató de media, recibiendo una ovación de despedida.

Unos días, después, concretamente el 8 de agosto, actuó junto a José Antonio Campuzano y Paco Ojeda ante toros de Herederos de Carlos Núñez. En esta nueva comparecencia, Chamaco puso muchas ganas al lancear a sus dos oponentes. El primero fue un manso que no quiso embestir a pesar de lo que expuso el diestro. pero el animal no quería pelea. No acertó al matar y oyó un aviso. Otro regalo fue el que cerró plaza y con él solo pudo evitar las tarrascadas que daba el animal, por lo que optó por machetearlo y acabar pronto con él entre los aplausos de los benévolos espectadores.

El 2 de agosto de 1.993 volvió a trenzar el paseíllo en Huelva junto a Jesulín de Ubrique y Finito de Córdoba, con reses de Sayalero y Bandrés, que carecieron de fuerzas, aunque tuvieron nobleza y casta. Bello y elegante trasteo de Tono a su primero, al que llevó con mucho temple en una faena en la que faltó emoción por las pocas fuerzas del toro, siendo muy ovacionado. Cortó una oreja de su segundo gracias a la decisión y ganas de salir de la plaza triunfante, destacando en unas templadas buenas series de derechazos. Susto a la hora de matar al resultar enganchado por la chaquetilla sin sufrir, afortunadamente, lesión alguna y conquistando un apéndice y el beneplácito del público.

En las Colombinas de 1.994, actuó el 8 de agosto al lado de Emilio Silvera y Pedrito de Portugal, lidiando reses de su madre Carmen Borrero. Y, en esta jornada, los astados no le ayudaron pese a los innumerables intentos. Con su primero, le jalearon dos series de muletazos pero el animal se acabó muy pronto y todo quedó en una vuelta al ruedo. El otro le tropezó en demasía la muleta sin llegar a acoplarse a las embestidas del toro, al que finiquitó de una gran estocada, que le valió una oreja,

La quinta actuación como matador tuvo lugar el 2 de agosto de 1.996, tras un año de ausencia de la feria, anunciándose junto a Pepín Liria y Raúl Gracia “El Tato” para lidiar un encierro de José Luis Pereda. Susto para Chamaco al lancear a su primero pero, afortunadamente, sin consecuencias. Después el toro demostró tener mucho peligro, por lo que el torero decidió cortar por lo sano, siendo ovacionado. Con el otro, un animal muy soso y con escasas fuerzas que no le permitió el lucimiento en el largo trasteo y, para colmo, estuvo mal con los aceros de tal manera que fue avisado en dos ocasiones mientras el público guardaba un silencio sepulcral.

Su última actuación en la plaza tuvo lugar el 3 de agosto de 1.997, junto a Emilio Silvera y Morante de La Puebla ante reses de Manuel Ángel Millares. Chamaco buscó el triunfo desde la larga cambiada inicial y estuvo toda la tarde muy torero, superando las dificultades de su oponente. Buena faena a su primero y el presidente no quiso concederle el segundo trofeo. En el otro, con la conmoción en los tendidos por la gravísima cornada sufrida por Emilio Silvera, le ganó la partida a su oponente por lo que le cortó otra oreja, saliendo a hombros por la Puerta Grande del coso mercedario. 

Artículo de Vicente Parra Roldán

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